Érase un perro con manchaspegado a una oreja inmensa.
Érase un cansino perro blkanco
con mpotas negras de los pecados cometidos.
Érase un bulto en la cabez a modo de pabellón auditivo,
que inflamado espera
la resolución de un conflicto.
¿Quién vive en su oreja?
¿Quién vive en su cartílago?
Algún día serosos
saldrán los inquilinos.
Y aunque no molestan,
dejarán en paz
LA OREJA DE BUZIO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡¡¡¡GUAUUUUU!!!!!